<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-6681730558131763035</id><updated>2011-09-28T11:54:31.958+02:00</updated><title type='text'>no mires atrás</title><subtitle type='html'></subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://nonguardareindietro.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6681730558131763035/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://nonguardareindietro.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>Txingurri</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02287969499599800958</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://bp2.blogger.com/_xpX28oLmOmk/SHiiMI_cB9I/AAAAAAAAAAM/FTph0waE0G0/S220/van_gogh_gachet.jpg'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>1</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6681730558131763035.post-2671402409162947302</id><published>2008-07-12T14:07:00.001+02:00</published><updated>2008-07-12T18:41:40.659+02:00</updated><title type='text'>Inicios</title><content type='html'>Bueno un novato más. No sé lo que durará esta aventura pero espero no dejarlo demasiado pronto aunque al principio sea escaso el contenido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo único que se me ocurre por el momento es rememorar tiempos pasados, anhelados por otra parte, cuando de vez en cuando se me ocurría algo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Aprieta, aprieta el paso que nos están siguiendo.&lt;br /&gt;Empezó a caminar más deprisa a la vez que se tocaba aquella cicatriz de la cara. No podía tener un buen recuerdo de aquellos bastardos.&lt;br /&gt;Doblaron un par de esquinas y pronto se adentraron en el barrio chino. El olor de los puestos de comida no era tan intenso aquella noche debido a una incesante lluvia.&lt;br /&gt;Aún así había un gran cúmulo de gente y era difícil abrirse el paso entre la multitud.&lt;br /&gt;Giró la cabeza y consiguió descubrir el sombrero que llevaba el más alto de ellos. Aún seguían tras ellos, pero gracias a la corpulencia de su amigo podían avanzar más rápidamente. Y cuando llegaron a una zona menos poblada, volvieron a torcer y empezaron a correr, aprovechando que sus perseguidores todavía seguían en mitad del bullicio. Se le estaba acelerando cada vez más el corazón. Volvió de nuevo la cabeza. Parecía que les habían perdido de vista. Pero de repente su compañero cayó al suelo desplomado. Él se quedó inmóvil mirándole fijamente, allí tendido. No podía pensar y parecía que el tiempo se había detenido. Pero volviendo en si vio que del cuerpo caído salía un rastro de sangre que se mezclaba con el sucio agua de los charcos. A su amigo le había matado una bala que había salido de no se sabe donde y le había atravesado la cabeza. Sabía que si permanecía allí podía correr la misma suerte. Así que muy a su pesar tuvo que dejar el cuerpo allí tirado y salir corriendo, con lágrimas en los ojos y en una dirección por la que no sabía dónde llegaría a parar.&lt;br /&gt;Mientras corría no podía dejar de pensar qué iba a hacer a partir de ahora sin su compañero. Pero el miedo no le permitía hallar una solución. Lo único que lograba hacer instintivamente era seguir corriendo por las mal iluminadas calles de aquella parte de la ciudad.&lt;br /&gt;Después de un buen rato tuvo que parar fruto del cansancio. Había recorrido calles estrechas, sucias, sin encontrar una vía concurrida. No había conseguido cruzarse con nadie. No sabía qué hora era, pero parecía pasar algo raro. La verdad es que no tenía ni idea de dónde se encontraba.&lt;br /&gt;Siguió andando y calle tras calle descubría que todas eran iguales o al menos eso le parecía a él.&lt;br /&gt;Pasó otro largo rato deambulando hasta que sus piernas y su cabeza se lo impidieron, fruto del cansancio. No podía hacer nada, sólo esperar a que se hiciera de día. Intentó buscar un sitio donde refugiarse, pues ni siquiera había dejado de llover. Casi no había notado que estaba totalmente empapado. No era de extrañar. Sólo podía pensar que su amigo yacía muerto y que parecía estar en un lugar que no tenía salida.&lt;br /&gt;Se puso a caminar de nuevo pero no encontró ni un mísero portal, ni un triste tejadillo. Se encontraba rodeado de calles perpendiculares, reinadas por edificios de ladrillo en los que hasta las ventanas estaban tapiadas. Tampoco había ninguna puerta, y empezó a preocuparse seriamente. Aquello era demasiado extraño.&lt;br /&gt;Decidió que torcería a la derecha en el próximo cruce de calles. Cuando de repente a lo lejos le pareció ver una boca de metro. Empezó a correr para cerciorarse rápidamente.&lt;br /&gt;Cuando llegó, bajó las escaleras frenéticamente. Se sentía mareado y sus rodillas vacilaron un poco mientras descendía hacia las taquillas. Pero todo seguía siendo raro. ¿Cómo podía ser que allí hubiese una estación? ¿En medio de la nada? Llegó al final de las escaleras y para su sorpresa, ni siquiera había taquillas sino que directamente se encontraba el andén. En seguida llegó un tren y él era el único pasajero que se subiría en esa parada. Se abrieron las puertas y para su sorpresa estaba todo el vagón ocupado. Sintió alivio. Por fin y después de no sabía cuánto tiempo, volvía a encontrarse con gente. Pero tardó poco tiempo en darse cuenta de que aún así había algo que no era normal. Todos los asientos estaban ocupados, no había ni uno libre, y él era el único que debía realizar el viaje en pie, y por eso la gente le miraba. Todo el mundo le miraba a él. No se atrevía a recriminar a nadie que le estuviesen mirando, así que lo más inocente que se atrevió a preguntar fue que hacia dónde se dirigía aquel tren, pero nadie le contestaba. Empezó a ponerse muy nervioso y casi al instante por la megafonía parecía que se anunciaba la siguiente estación:&lt;br /&gt;-Próxima parada...&lt;br /&gt;Pero cuando iba a escucharse el nombre, la luz se fue y el tren comenzó a detenerse. Se aferró a una de las barras pues no se veía nada. Pero tampoco escuchó murmullo alguno de la gente. Instantes después la luz volvió al vagón y para su sorpresa, estaba vacío, había desaparecido toda la gente.&lt;br /&gt;Ya no podía más. Se iba a volver loco.&lt;br /&gt;Se sentó. Intentó buscar desesperadamente una razón, una respuesta a lo que estaba sucediendo. Pero casi no tuvo tiempo ni para eso. En seguida el tren se puso nuevamente en movimiento. A la vez que iba cogiendo velocidad el tren tomaba una pronunciada curva. Y seguía tomando más velocidad, y seguía la curva, de tal manera que estaba casi estampado en los asientos sin poder moverse. Hasta que sin tener tiempo de reacción, el tren frenó en seco, haciendo que saliese despedido y que fuera a golpearse contra una de las barras con lo que acabó desmayado en el suelo.&lt;br /&gt;Cuando despertó las puertas del vagón estaban abiertas y de nuevo se encontraba en una estación. Se levantó aturdido y comenzó a caminar. Era una estación como aquella en la que se había subido. Subió las escaleras casi por inercia. Mientras subía oía que había bullicio en el exterior. Casi había llegado a lo alto y descubrió que todavía era de noche y seguía lloviendo. Cuando, sin darse cuenta, la visión que se le formó ante sí le dejó paralizado. Era su amigo. Estaba allí, de pie, sin un solo rasguño y sin dejarle apenas un segundo de tiempo le cogió del brazo y le dijo:&lt;br /&gt;-Aprieta, aprieta el paso que nos están siguiendo.&lt;br /&gt;Al instante se tocó la cara y se dio cuenta que tenía una nueva cicatriz.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6681730558131763035-2671402409162947302?l=nonguardareindietro.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://nonguardareindietro.blogspot.com/feeds/2671402409162947302/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6681730558131763035&amp;postID=2671402409162947302' title='7 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6681730558131763035/posts/default/2671402409162947302'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6681730558131763035/posts/default/2671402409162947302'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://nonguardareindietro.blogspot.com/2008/07/inicios.html' title='Inicios'/><author><name>Txingurri</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02287969499599800958</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://bp2.blogger.com/_xpX28oLmOmk/SHiiMI_cB9I/AAAAAAAAAAM/FTph0waE0G0/S220/van_gogh_gachet.jpg'/></author><thr:total>7</thr:total></entry></feed>
